El cimiento es el principio o la raíz de algo, lo que sostiene una estructura, lo fundamental. Sin los cimientos no hay nada; ni siquiera una fachada. Por eso, se decidió empezar desde cero la construcción del Anfiteatro C de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán, cuyo techo se desplomó sin aviso la madrugada del 28 de febrero de 2011. Días después, un informe técnico que realizaron expertos del Instituto de Estructuras de la UNT había evaluado en forma potencial que el derrumbe se produjo a causa de una carga accidental, más un inadecuado detalle constructivo en el sector de apoyo de las vigas principales.

Luego de una licitación, cuyos sobres se abrieron en noviembre del año pasado, las obras de construcción se iniciaron el 19 de enero de este año. Por estos días se están terminando las excavaciones, en un espacio que abarca cerca de 1.000 metros cuadrados. Mientras que para la semana que viene se espera llenar la base con hormigón para plantar las columnas, si es que la lluvia no paraliza las obras. "El trabajo con hormigón deparará unos tres meses, pero paralelamente se irá trabajando en otras etapas", contó Simón Álvarez, encargado de la construcción de esta etapa. Álvarez pertenece a la empresa constructora Confer, ganadora de la licitación.

Según autoridades universitarias, se reemplazará el viejo anfiteatro por un complejo único en su tipo. "El proyecto supera nuestras expectativas, no sólo por la cantidad de alumnos que albergará sino también por la calidad del centro y de las obras", comentó a LA GACETA la decana de la unidad académica, Judith Casali de Babot.

El Anfiteatro C tendrá dos plantas con cuatro grandes salones equipados con un sistema multimedia y baños para varones y mujeres con distribución de agua propia. Además, contará con todas las comodidades para una mejor accesibilidad. Desde el decanato se espera que la obra finalice a fines del segundo cuatrimestre del presente año lectivo.

El rector de la UNT, Juan Alberto Cerisola, anunció en marzo de 2011 que inicialmente la inversión era de seis millones de pesos para la construcción del anfiteatro y aulas nuevas, con una capacidad de 1.000 butacas. "Esos números no podríamos reconfirmarlos ya, en la obra se han agregado montos adicionales, pero todo a costa de la empresa constructora", destacó la decana.

Obras avanzadas
Otra historia es la de los Anfiteatros A y B, que fueron analizados con estudios de estructura y luego fueron reforzados y remodelados.

El arquitecto Miguel Mansueto, proyectista y director técnico de esta obra, invitó a LA GACETA a hacer un recorrido y hasta a tocar las paredes del complejo para demostrar la calidad de los trabajos. "Toquen, esto es de buena calidad, no es enduido, esto es trabajo fino", enfatizó el profesional, representante de la empresa Gordillo.

El nuevo complejo, que aún no tiene nombre, está divido por un pasillo que albergará paneles informativos para los alumnos y docentes. A cada lado se ubicarán los anfiteatros: el más grande, que ya tiene puesto el cielorraso, podrá dividirse en dos si la clase lo requiere y tendrá una capacidad para 180 alumnos. En tanto, el otro sector, que ya está definitivamente dividido, albergará entre 70 y 80 estudiantes en cada aula. Ambos salones estarán climatizados (frío y calor), y contarán con un sistema multimedia que ya está instalado en el techo. Aún falta terminar el cielorraso en uno de los espacios, pintar las aulas y la terminación del piso de cemento.

Tanto las butacas como los sistemas de aire acondicionado y demás elementos que contendrán las aulas ya están comprados, sólo falta instalarlos, según comentaron las autoridades universitarias.

"Quedan detalles, pero está todo casi listo", destacó el ingeniero Sergio Brizuela, inspector de la UNT en las obras de los anfiteatros A y B.

Por otra parte, en el área que une al complejo con el viejo edificio se ha creado un espacio de recreación para los alumnos, en forma de antiguo anfiteatro, que está por finalizarse. Allí se plantaron árboles, para que en un futuro generen sombra y rodeen al lugar de vegetación.

"Se espera que las obras concluyan a fines de febrero o a principios de marzo. Inmediatamente los anfiteatros serán usados por los alumnos", destacó Casali de Babot. La decana agregó que este complejo incluirá a los estudiantes de las carreras más numerosas, como lo son Trabajo Social, Ciencias de la Comunicación y Ciencias de la Educación.

"Esta Facultad está muy necesitada de obras, por ello celebramos toda construcción o remodelación que se haga", enfatizó la decana.